La llegada de Keiko Fujimori a la Presidencia de Perú podría consolidar una tendencia que gana fuerza en América Latina: el acercamiento a Israel de varios gobiernos de derecha. Aunque todavía es pronto para saber si la relación con Tel Aviv será una prioridad en su política exterior, los contactos que ha mantenido con las máximas autoridades israelíes y las prioridades que ha fijado para su administración sugieren que la relación bilateral podría cobrar un protagonismo mayor.
La semana pasada, la ahora mandataria dialogó con el presidente de Israel, Isaac Herzog, quien la felicitó y expresó la voluntad de fortalecer los vínculos bilaterales. Fujimori le manifestó su intención de impulsar nuevos convenios de cooperación técnica y profesional, además de modernizar la agenda común para responder a desafíos como la innovación tecnológica y la seguridad.
Herzog fue un paso más allá y propuso ampliar la relación hacia acuerdos de mayor alcance. "Creo que deberíamos avanzar hacia acuerdos comerciales, acuerdos de cooperación, acuerdos tecnológicos... El mundo está cambiando; necesitamos trabajar juntos en ciberseguridad y en mucha inteligencia artificial", afirmó el mandatario israelí.

Un mes antes, el 30 de junio, el ministro de Exteriores de Israel, Gideon Sa’ar, también había felicitado públicamente a Fujimori tras oficializarse su victoria. "Perú e Israel son amigos cercanos que comparten valores comunes y confío en que juntos seguiremos fortaleciendo nuestros lazos y promoviendo la cooperación", escribió en la red social X.
Luego, ambos mantuvieron una conversación telefónica en la que coincidieron en reforzar la cooperación bilateral. "Puedo asegurarte de que deseamos apoyarlos y esforzarnos juntos, desde nuestras fortalezas, como el agua, la agricultura y la ciberdefensa, para trabajar con Perú", dijo Sa’ar.
Fujimori le respondió que, una vez conformado su gabinete ministerial, promovería reuniones técnicas para avanzar especialmente en asuntos de seguridad y agricultura.
Y justamente la seguridad podría ser uno de los puntos de mayor sintonía, teniendo en cuenta que uno de los principales desafíos que enfrenta el nuevo gobierno de Perú es la crisis de inseguridad, considerada la más grave en décadas.
Durante la campaña electoral, Fujimori prometió que esa sería una de sus prioridades y ha mencionado reiteradamente la necesidad de modernizar las capacidades del Estado para enfrentar la delincuencia. En ese contexto cobran especial relevancia las referencias a la cooperación en ciberseguridad y ciberdefensa.
Perú sigue la tendencia regional
Más allá de la relación con Israel, la política exterior de Fujimori apunta a fortalecer los vínculos con Estados Unidos y con varios gobiernos de derecha de América Latina, muchos de los cuales han estrechado sus relaciones con Tel Aviv últimamente. Varios mandatarios del continente con esta orientación estuvieron presentes en su juramentación, entre ellos el presidente de Chile, José Antonio Kast; de Argentina, Javier Milei; de Paraguay, Santiago Peña; de Panamá; José Raúl Mulino, y de Honduras, Nasry Asfura

Uno de los casos más representativos es Milei, quien se ha definido a sí mismo como "el presidente más sionista del mundo" y ha convertido el fortalecimiento de los vínculos con Israel en una de las prioridades de su política exterior. El mandatario argentino destacó en la ceremonia de investidura de Fujimori, y antes del acto oficial, ambos mantuvieron una reunión bilateral que, según medios argentinos y peruanos, sirvió para reafirmar la sintonía entre sus gobiernos.
No obstante, hasta ahora el nuevo gobierno peruano no anunció medidas que permitan afirmar que Israel será una prioridad de su política exterior, mientras Fujimori concentra sus primeros pasos en atender los desafíos internos más urgentes. Si esa relación se transforma en una prioridad estratégica o se queda como uno de los varios frentes de su política exterior es algo que comenzará a definirse en las próximas semanas.




















