Washington, DC — A medida que Colombia se acerca a las elecciones presidenciales del 31 de mayo, la campaña ha dejado al descubierto un electorado profundamente polarizado, con divisiones cada vez más marcadas en torno a la seguridad, la economía, las reformas sociales y el legado del presidente Gustavo Petro.
Más de 41 millones de colombianos están habilitados para votar y, según los analistas, la contienda se ha transformado en una disputa entre visiones opuestas sobre el futuro del país, más que en una batalla tradicional entre partidos políticos.
La campaña ha estado marcada por multitudinarios actos públicos, una retórica cada vez más encendida y una intensa competencia por captar a los votantes indecisos.
Aunque el candidato de izquierda Iván Cepeda, respaldado por Petro, lidera varias encuestas, la historia electoral colombiana sugiere que la elección probablemente se definirá en una segunda vuelta.
Tanto los candidatos de izquierda como los de derecha han centrado sus esfuerzos en movilizar a sus bases electorales, al tiempo que intentan atraer a votantes moderados y desencantados con la política.
Las preocupaciones de los electores abarcan desde la economía y los programas sociales hasta la inflación y el desempleo.
Sin embargo, para muchos colombianos, la seguridad sigue siendo el tema determinante. Aunque se han firmado acuerdos de paz con grupos guerrilleros, incluida las antiguas FARC, amplias zonas rurales continúan afectadas por la violencia y el crimen organizado.
Recientemente, dos colaboradores del candidato presidencial Abelardo de la Espriella, conocido como “El Tigre”, perdieron la vida en un incidente que el aspirante atribuyó a una facción disidente de las antiguas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Otro asunto que podría influir, aunque en menor medida, es la relación de Colombia con Estados Unidos.
Expertos consultados previamente por TRT World señalaron que Estados Unidos, bajo la administración del presidente Donald Trump, sirve como modelo de gobernanza para algunos candidatos de derecha en el país.
¿Por quién votarán los colombianos?
Marcela Torres, una profesora universitaria de 27 años residente en Cali, afirma que planea votar por Sergio Fajardo, exalcalde de Medellín.
“Desde una perspectiva económica, creo que el debate no debería centrarse entre la intervención estatal y el libre mercado; ambos tienen un papel que desempeñar. Lo que Colombia realmente necesita es invertir en educación e infraestructura que llegue a todas las regiones, para que el crecimiento no se concentre únicamente en las grandes ciudades”, dijo a TRT World.
Torres subraya la importancia de los programas sociales, aunque advierte: “Deben ir acompañados de un fortalecimiento institucional para que no se conviertan en herramientas de clientelismo político”.
En materia de seguridad, considera que ni la mano dura ni el diálogo sin condiciones ofrecen una solución.
“La fuerza militar por sí sola no ha funcionado históricamente, pero tampoco el diálogo incondicional. Lo que se necesita es un proceso de paz serio y estructurado, con mecanismos reales de verificación y consecuencias para quienes incumplan, mientras el Estado fortalece su presencia en los territorios abandonados”, afirma.
Fabio Arias, un escolta de seguridad de 42 años residente en Bogotá, también destaca la importancia de los programas sociales y asegura que votará por Cepeda.
“Esperamos que los programas sociales dirigidos al campo sigan dando frutos con nuevas propuestas para la comunidad campesina, con el objetivo de convertir a Colombia en una despensa agroalimentaria para la región. De esta forma, las zonas más apartadas, que enfrentan problemas sociales, podrán beneficiarse del progreso económico y social”, señaló.
Arias considera que la seguridad continúa siendo un asunto complejo, especialmente porque persisten las dudas sobre el verdadero compromiso de los grupos armados con la paz.
“Los grupos al margen de la ley han expresado su disposición al diálogo con el Estado, pero el proceso se ha visto frustrado por su falta de compromiso, ya que afirman querer la paz mientras continúan cometiendo actos de terrorismo que afectan principalmente a la población civil”, afirmó.
“Por eso la preocupación de los colombianos es saber si el compromiso es real, si verdaderamente se busca la paz y el fin de un conflicto que ha castigado durante más de 70 años a las regiones más apartadas debido a la ausencia del Estado, dejando a esas comunidades a merced de estos grupos que las utilizan para sus propios intereses”.
“Amplia decepción” con la izquierda
Por el contrario, quienes respaldan a candidatos de derecha, como Abelardo de la Espriella, citan su decepción con los gobiernos y propuestas de izquierda, especialmente en materia de seguridad y economía.
Carlos Mendoza, un comerciante de 34 años de Medellín, afirma que votará por De la Espriella porque considera que Colombia necesita atraer inversión y dejar de generar incertidumbre para el sector privado.
“Los últimos años han demostrado que los experimentos ideológicos no alimentan a las familias ni generan empleo. Necesitamos un gobierno que ofrezca seguridad jurídica a las empresas, tanto nacionales como extranjeras, para crear empleos reales, no subsidios que generan dependencia sin construir un futuro”, dijo a TRT World.
También criticó al actual gobierno por su manejo de la seguridad, al considerar que las negociaciones con los grupos armados han fracasado mientras estos continúan extorsionando y asesinando civiles.
“El Estado no puede seguir mostrando debilidad frente a organizaciones que no respetan ningún acuerdo. Necesitamos una mano firme, una presencia reforzada de las fuerzas militares y policiales en los territorios y un mensaje claro de que el Estado de derecho no es negociable”, sostuvo.
“Los colombianos están cansados de ser rehenes de grupos que utilizan los diálogos de paz como escudo para seguir operando. Necesitamos resultados, no más conversaciones interminables”.
Andrea Moreno, una coordinadora de logística internacional de 46 años residente en Bogotá, también afirma que votará por “El Tigre” y atribuye su decisión al descontento con el gobierno actual.
“Votaré por Abelardo de la Espriella”, afirmó. “Creo que el problema central es que actualmente estamos bajo una administración de izquierda, lo que ha provocado una amplia decepción”.
Añadió que “la mayoría de la población quiere un cambio de liderazgo”.
Moreno considera que la principal fortaleza de Cepeda radica en el respaldo del actual presidente y expresó preocupaciones sobre la transparencia electoral fuera de las grandes ciudades.
“Aunque hay un candidato de izquierda en la contienda, su fortaleza depende únicamente de haber sido señalado como sucesor. Además, aunque existe una misión de observación electoral enviada por Naciones Unidas, esta no puede garantizar la transparencia en los municipios pequeños o en las regiones más remotas”, concluyó.




















