El estancamiento diplomático entre Estados Unidos e Irán no muestra señales de cambio, mientras ambas partes mantienen posiciones distantes: Teherán aseguró que, para avanzar hacia nuevas negociaciones, deben existir compromisos mínimos por parte de Washington sobre cinco puntos clave, entre ellos, el fin de la ofensiva. Condiciones que, según ha insistido en los últimos días, no son “desmesuradas” sino destinadas a generar confianza. Al mismo tiempo, reportes indican que Washington evalúa reactivar sus operaciones militares pero bajo un nuevo nombre, lo que le permite retomar la ofensiva sin aprobación del Congreso.
Las condiciones que Irán plantea como mínimas incluyen el fin de los ataques en todos los frentes, especialmente en Líbano; el levantamiento de las sanciones; la liberación de activos iraníes congelados; compensaciones por los daños causados durante el conflicto, y el reconocimiento de derechos soberanos iraní sobre el estrecho de Ormuz.
Teherán comunicó a los mediadores que no participará en nuevas conversaciones mientras estas condiciones no se implementen de forma práctica, de acuerdo con la agencia de noticias iraní Fars, que citó este martes a una fuente informada.
La misma fuente aseguró que la continuidad del bloqueo naval estadounidense en el mar Arábigo y el golfo de Omán ha reforzado aún más la desconfianza iraní hacia Washington.
Irán sostiene, además, que la propuesta estadounidense de 14 puntos presentada durante las negociaciones fue “completamente unilateral”, y señala a Washington de agravar aún más la tensión mediante el bloqueo naval impuesto en la región.
A esto se suma que el domingo pasado, el presidente estadounidense, Donald Trump, rechazó una contrapropuesta iraní, calificándola de “totalmente inaceptable”.
El viceministro de Exteriores de Irán, Kazem Gharibabadi, señaló estas condiciones como los “requisitos mínimos” para cualquier acuerdo de paz serio, y acusó a Estados Unidos de apostar por la presión en lugar de la diplomacia.
“Estas no son demandas maximalistas; son los requisitos mínimos para cualquier acuerdo serio y sostenible, coherente con la Carta de la ONU, para poner fin a una crisis creada mediante el uso ilegal de la fuerza”, escribió Gharibabadi en X.
“Cuando una parte directamente involucrada en la guerra, el bloqueo, las sanciones y las amenazas de uso de la fuerza rechaza la respuesta de Irán simplemente porque no es un documento de rendición, queda claro que el verdadero problema no es la paz, sino imponer voluntad política mediante presión y amenazas”, añadió.
Trump considera la “Operación Martillo” si fracasa el alto el fuego con Irán: reporte
En paralelo, un reporte reveló que el Gobierno de Trump ha estado considerando lanzar una nueva campaña militar contra Irán bajo un nombre operativo diferente, entre ellos “Operación Martillo” (“Operation Sledgehammer”), en caso de que colapse el frágil alto el fuego.
El medio NBC News informó que funcionarios estadounidenses han discutido sustituir el nombre de la campaña anterior, “Operación Furia Épica”, si Trump decide reanudar operaciones de combate a gran escala.
Según el informe, algunos funcionarios creen que un nuevo nombre operativo podría reforzar el argumento de que una campaña renovada constituye una acción militar separada bajo la Resolución de Poderes de Guerra de 1973. Tal resolución es clave ya que limita el tiempo durante el cual un presidente puede llevar a cabo operaciones militares sin la aprobación del Congreso.
El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, declaró recientemente a periodistas que la “Operación Furia Épica” había concluido tras, según dijo, haber alcanzado sus objetivos, después de que Washington y Teherán acordaran detener las hostilidades el mes pasado. Sin embargo, el anuncio coincidió precisamente con el momento en que se cumplían 60 días desde el inicio de la ofensiva, el plazo límite para que una operación militar ordenada por el Ejecutivo deba pasar a aprobación del Congreso.
El Pentágono no respondió de inmediato a las solicitudes de comentarios tras el reporte.
Si EE.UU. ataca, Teherán podría responder enriqueciendo uranio, advierte portavoz iraní
En medio de las tensiones, Irán advirtió que, si EE.UU. e Israel lanzan una nueva ofensiva, Teherán podría replantear sus objetivos respecto al enriquecimiento de uranio. Y llevarlos incluso hasta el 90% de pureza, nivel considerado apto para uso armamentístico.
“Lo revisaremos en el Parlamento”, declaró Ebrahim Rezaei, portavoz de la Comisión de Política Exterior y Seguridad Nacional del Parlamento iraní, en una publicación en X.
El asunto del enriquecimiento de uranio es un tema clave en las conversaciones entre Washington y Teherán. Cabe destacar que Irán ha sostenido repetidamente que su programa nuclear tiene un fin exclusivamente pacífico y civil. Insiste así en que no busca desarrollar un arma nuclear, como argumentan desde Estados Unidos, sino que sus usos consisten en la producción de energía y la investigación médica.
Inteligencia de EE.UU. dice que Irán mantiene amplias capacidades de misiles
Por otra parte, pese a las reiteradas afirmaciones de Trump de que el aparato militar iraní habría quedado “destrozado” tras sus ataques, evaluaciones clasificadas de la inteligencia estadounidense indican que Irán conserva importantes capacidades de misiles, según un informe del diario The New York Times.
El reporte indica que evaluaciones de inteligencia realizadas a principios de mayo muestran que Irán ha recuperado el acceso operativo a la mayoría de sus instalaciones de misiles, incluidos 30 de los 33 sitios ubicados a lo largo del estrecho de Ormuz.
Citando a personas familiarizadas con las evaluaciones, el periódico señaló que Irán aún conserva aproximadamente el 70% de su arsenal de misiles previo a la guerra y de sus plataformas de lanzamiento móviles.
Además, las evaluaciones también concluyeron que cerca del 90% de las instalaciones subterráneas iraníes de almacenamiento y lanzamiento de misiles en todo el país están ahora “parcial o totalmente operativas”.
La portavoz de la Casa Blanca, Olivia Wales, afirmó que el Gobierno iraní sabe que su “realidad actual no es sostenible” y que cualquiera que “piense que Irán ha reconstituido su ejército está delirando o actúa como portavoz” del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria de Irán.
Irán amplía la zona de control en Ormuz
Las Fuerzas Armadas de Irán han ampliado la zona de control de la Armada en el estrecho de Ormuz, afirmó Mohammad Akbarzadeh, subdirector político de la Armada del Guardia Revolucionaria.
“En el pasado, el estrecho de Ormuz se definía como una zona limitada alrededor de islas como Ormuz y Hengam, pero hoy la visión ha cambiado. Según el nuevo concepto, los límites del estrecho de Ormuz se han expandido significativamente”, declaró, citado por la agencia de noticias Tasnim.
Según el alto mando militar, el ancho del estrecho, que antes se estimaba entre 20 y 30 millas (32-48 kilómetros), ha aumentado hasta situarse entre 200 y 300 millas (321-482 kilómetros), desde las ciudades de Jask y Sirik hasta el área más allá de las islas de Qeshm y Gran Tunb.
Las tensiones regionales han aumentado desde que Estados Unidos e Israel lanzaron ataques contra Irán el 28 de febrero, provocando represalias de Teherán contra Israel y aliados estadounidenses en el Golfo, además del cierre del estrecho de Ormuz.
Actualmente, se mantiene un doble bloqueo en la vía marítima entre Irán y Estados Unidos. Ambas partes aseguran controlar el Estrecho de Ormuz, por donde transitaba cerca del 20% de la energía mundial. Primero fue Teherán quien, en represalia por los ataques de Washington y Tel Aviv, restringió parcialmente el paso por Ormuz, especialmente a embarcaciones vinculadas o aliadas de ambos países. Luego, el pasado 13 de abril, en medio de un frágil alto el fuego, EE.UU. ordenó una serie de medidas de bloqueo contra todos los puertos iraníes.
Así, un alto el fuego de dos semanas entró en vigor el 8 de abril mediante mediación pakistaní, pero las conversaciones posteriores en Islamabad no lograron producir un acuerdo duradero. Posteriormente, Trump amplió la tregua de forma indefinida. Desde entonces, Islamabad y mediadores trabajan para reactivar la diplomacia estancada.












