Marco Rubio, secretario de Estado de Estados Unidos, se reunió este jueves con el papa León XIV en el Vaticano, en unas conversaciones centradas en Oriente Medio y prioridades compartidas.
El encuentro subrayó “la sólida relación” entre Washington y la Santa Sede, así como su “compromiso compartido con la promoción de la paz y la dignidad humana”, declaró el portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott.
Rubio también mantuvo conversaciones por separado sobre “cooperación mutua y asuntos internacionales urgentes” con el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado de la Santa Sede.
Ambos funcionarios revisaron los esfuerzos humanitarios en el hemisferio occidental y las formas de alcanzar “una paz duradera en Oriente Medio”.
Según Pigott, Rubio dio la bienvenida durante la reunión a la reciente llegada del arzobispo Caccia como nuevo nuncio apostólico en Estados Unidos.
Las conversaciones reflejaron “la asociación duradera” entre Estados Unidos y la Santa Sede para promover la libertad religiosa, según el Departamento de Estado.
El Vaticano describió las conversaciones como “cordiales”, y señaló que ambas partes reafirmaron “su compromiso compartido de cultivar buenas relaciones bilaterales entre la Santa Sede y los Estados Unidos de América”.
Según un comunicado de la oficina de prensa de la Santa Sede, las conversaciones se centraron en asuntos internacionales y regionales, particularmente conflictos, inestabilidad política y crisis humanitarias, subrayando la importancia de continuar los esfuerzos por la paz.
Las discusiones incluyeron situaciones en varios países africanos y de Oriente Medio, entre ellos Líbano e Irán.
Cuba también fue abordada en medio de las recientes tensiones en las relaciones entre Washington y La Habana, añadió el comunicado.
Rubio visita Italia y el Vaticano en medio de tensiones diplomáticas
El secretario de Estado estadounidense llegó este jueves a Roma antes de sus reuniones en el Vaticano y con funcionarios italianos.
Rubio aterrizó en el aeropuerto de Ciampino bajo estrictas medidas de seguridad antes de dirigirse al Vaticano, según informó ANSA.
Acompañado por el embajador de EE.UU. ante la Santa Sede, Brian Burch, Rubio fue recibido en el Vaticano por monseñor Petar Rajic, prefecto de la Casa Pontificia.
También se espera que Rubio mantenga conversaciones este viernes en el Palazzo Chigi, sede de la primera ministra Giorgia Meloni.
La visita se produce en medio de esfuerzos diplomáticos entre Estados Unidos, Europa y el Vaticano sobre seguridad internacional y asuntos geopolíticos.
Según ANSA, el primer ministro polaco, Donald Tusk, también estuvo en el Vaticano a primera hora del jueves y se reunió con el papa poco antes de la llegada de Rubio.
El encuentro tuvo lugar después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, acusara al papa de “poner en peligro a muchos católicos”, al afirmar que el pontífice “cree que está bien que Irán tenga un arma nuclear”, durante una entrevista esta semana con el presentador de radio Hugh Hewitt.
Los comentarios marcan una nueva escalada en las tensiones entre la Casa Blanca y el Vaticano, tras las críticas del papa a la ofensiva estadounidense-israelí contra Irán.
La decisión de enviar a Rubio en esta misión diplomática también se produjo después de que Trump expresara públicamente su descontento con Italia, aliado de la OTAN. Trump afirmó que “probablemente” retirará las fuerzas estadounidenses de Italia y añadió que “Italia no nos ha ayudado en nada”.
Rubio es católico y recibió su primera comunión en la Iglesia en 1984.











