Una amplia investigación llevada a cabo por las autoridades turcas sobre una red internacional de fraude en inversiones ha destapado un entramado empresarial vinculado a Israel que se extiende desde Estambul hasta Limassol. Los registros corporativos sitúan a un ciudadano israelí detenido en el centro de una empresa registrada en el sur de Chipre, bajo administración griega, y vinculada a la trama investigada.
Pero el alcance de la investigación no termina ahí. El caso plantea además una cuestión más amplia sobre el uso que la red habría hecho del sur de la isla, un territorio en el que Israel ha estrechado significativamente sus vínculos de seguridad y comerciales durante los últimos años.
Las autoridades turcas anunciaron la operación el 18 de septiembre. Según su versión de los hechos, la investigación se centra en 28 empresas y 42 centros de llamadas que habrían sido utilizados para estafar a víctimas mediante falsos sistemas de inversión en divisas y criptomonedas.
El ministro de Justicia de Türkiye, Akin Gurlek, afirmó que las investigaciones financieras y de inteligencia habían determinado que personas vinculadas a Israel predominaban entre los propietarios y beneficiarios finales de las empresas investigadas.
El alcance de la operación da una primera medida de la dimensión de la trama. Las autoridades detuvieron a 175 de los 239 sospechosos durante las primeras redadas, realizadas en más de 200 domicilios de Estambul y Mugla. La investigación contó con la participación de la Junta de Investigación de Delitos Financieros de Türkiye (MASAK), la Organización Nacional de Inteligencia (MİT), la Policía y la Fiscalía. Según las autoridades turcas, se obtuvieron cientos de denuncias a través de Interpol.
Y las cifras financieras apuntan en la misma dirección: los investigadores estiman que las transacciones vinculadas a la red alcanzaron aproximadamente los 13.000 millones de liras turcas (266 millones de dólares) durante un periodo de dos años.

Conexiones israelíes en el centro de la investigación turca
Sin embargo, la dimensión internacional de la investigación no se explica únicamente por el volumen del dinero. La conexión con Israel identificada por los investigadores turcos va más allá de la nacionalidad de algunos de los sospechosos.
Según medios israelíes que citan información procedente de Türkiye, entre los detenidos figuran nueve ciudadanos israelíes.
Uno de ellos es Amit Ygal, ciudadano israelí que también posee un pasaporte portugués.
Las autoridades turcas identificaron a Ygal como empleado formalmente como “Training Manager” —responsable de formación— en Facto Dis Ticaret ve Turizm Yatirimlari A.S., una empresa con sede en el distrito de Maslak, en Estambul.
Los investigadores financieros turcos identificaron transacciones por valor de más de 17 millones de liras turcas (350.000 dólares) realizadas a través de cuentas asociadas a Ygal, según la información incorporada a la investigación.
De Estambul a Limassol
La pista, sin embargo, no se detiene en Estambul. El equipo de investigación de TRT World ha constatado que la huella empresarial de Ygal se extiende hasta el sur de Chipre.
Los registros corporativos grecochipriotas sitúan a Ygal como director de Webmove Holdings Limited, una sociedad privada constituida en Limassol el 15 de marzo de 2024.
La empresa figura como activa y tiene como secretaria a Kserve Fidelity Limited, con sede en la parte grecochipriota de la ciudad dividida de Nicosia.
Esta conexión empresarial también aparece en la investigación turca. Medios turcos han identificado a Webmove como parte de la red. Daily Sabah informó de que los investigadores creen que Ygal operaba la red a través de la empresa con sede en el sur de Chipre y que los pagos de las víctimas eran canalizados a través de cuentas europeas, incluidas cuentas vinculadas a la compañía, antes de ser convertidos en criptomonedas y transferidos a Portugal.
Estas acusaciones forman parte de la investigación en curso en Türkiye.
No obstante, existe una distinción importante entre lo que sostienen los investigadores y lo que demuestran los registros corporativos. Estos últimos confirman de forma independiente que Ygal ocupa un cargo directivo en Webmove, pero por sí solos no demuestran que la empresa haya cometido o facilitado actividades delictivas.
A partir de ahí aparece una segunda conexión. TRT World también ha encontrado un vínculo técnico entre Webmove y otra empresa con sede en Limassol.
Los registros de red examinados por la investigación indican que las comunicaciones corporativas de Webmove eran canalizadas a través de mail.ultarholdings.com, una infraestructura alojada en AWS y vinculada a Ultar Holdings Ltd.
Los registros corporativos grecochipriotas identifican al empresario israelí Yuval Dael como director y secretario de Ultar Holdings.
La conexión empresarial se amplía todavía más. Los documentos corporativos también vinculan a Dael con HappyPay Holdings Ltd, una empresa grecochipriota que actualmente figura en proceso de liquidación voluntaria.
En conjunto, estos registros permiten reconstruir una cadena de vínculos corporativos y técnicos. Pero, al igual que en el caso de Webmove, no demuestran por sí solos la participación de Dael o de Ultar Holdings en actividades delictivas.
Chipre bajo administración griega e Israel: una relación estrechada durante la ofensiva genocida en Gaza
El rastro empresarial conduce así a un contexto geopolítico más amplio. La huella corporativa localizada en Limassol aparece en un momento de relaciones cada vez más estrechas entre Israel y la administración grecochipriota.
En diciembre de 2025, la administración grecochipriota e Israel, junto con Grecia, reafirmaron su cooperación en materia de seguridad, defensa y asuntos militares, además de seguridad marítima e infraestructuras críticas. La declaración trilateral también celebró la creación de un Centro de Excelencia en Ciberseguridad Marítima en el sur de Chipre bajo administración griega.
En paralelo, los contactos bilaterales en materia de defensa también se han intensificado. En diciembre de 2025, los ministros de Defensa grecochipriota e israelí abordaron el fortalecimiento de la cooperación bilateral en seguridad y defensa, mientras altos mandos militares griegos, israelíes y grecochipriotas han mantenido conversaciones sobre una mayor cooperación operativa.
La relación, además, no se limita al ámbito institucional. El sur de Chipre bajo administración griega también se ha convertido en un destino para militares israelíes que viajan al extranjero.
En julio de 2025, activistas solicitaron la detención de un soldado israelí al que, según afirmaron, habían localizado de vacaciones en la isla. Presentaron una denuncia penal ante las autoridades grecochipriotas y lo acusaron de crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad en Gaza.
Se dispara la compra de propiedades por parte de israelíes
Ese acercamiento también tiene una dimensión económica. La relación no se limita a la defensa y la seguridad.
Los datos oficiales del Registro de la Propiedad presentados ante el Parlamento del sur de Chipre bajo administración griega muestran que compradores israelíes adquirieron 3.909 propiedades entre 2021 y finales de 2024. Israel se convirtió así en la cuarta nacionalidad extranjera con mayor número de adquisiciones en los datos disponibles, por detrás de Reino Unido, Rusia y Grecia.
Las compras se concentraron en los distritos costeros del sur de la isla: 1.406 propiedades en Larnaca, 1.291 en Pafos, 1.154 en Limassol y 58 en Famagusta.
A pesar de ello, los datos disponibles dejan una incógnita abierta. Una pregunta parlamentaria independiente sobre la cantidad de territorio del sur de la isla que había pasado a manos israelíes no obtuvo respuesta en los registros disponibles.
La magnitud de las adquisiciones inmobiliarias israelíes ilustra, no obstante, la creciente presencia económica y social de ciudadanos israelíes en la isla.

Una red que atraviesa varias jurisdicciones
Es en este contexto donde la dimensión transnacional de la investigación cobra especial relevancia. Según las autoridades turcas, la operación de fraude utilizaba empleados multilingües de centros de llamadas para contactar con víctimas a través de anuncios en internet que prometían elevados rendimientos mediante inversiones en divisas y criptomonedas.
Los investigadores sostienen que las víctimas eran dirigidas a plataformas que mostraban beneficios ficticios. Una vez que intentaban retirar su dinero, comenzaba una segunda fase del supuesto fraude: los operadores exigían pagos adicionales, presentados como impuestos o comisiones para desbloquear las cuentas.
Las autoridades señalan que las víctimas fueron captadas en Europa, Asia y África, mientras que los fondos eran transferidos posteriormente a través de cuentas bancarias y monederos de criptomonedas en el extranjero.
El resultado es una trama cuya geografía se extiende mucho más allá de un único país. El cuadro que comienza a emerger es el de una red que opera a través de múltiples jurisdicciones: presuntas operaciones de boiler room en Türkiye, sospechosos y estructuras de propiedad vinculados a Israel identificados por los investigadores turcos, y una huella corporativa y técnica que se extiende hasta Limassol.
Y es precisamente esta dimensión transfronteriza la que convierte las conexiones con el sur de Chipre bajo administración griega en un elemento relevante de la investigación. Estas aparecen en paralelo a una rápida expansión de las relaciones entre Israel y la administración grecochipriota en ámbitos que abarcan la defensa, la cooperación marítima, el turismo, el sector inmobiliario y los negocios.
Por ahora, sin embargo, varias piezas del rompecabezas siguen sin encajar de manera concluyente. Para los investigadores, la cuestión central que permanece abierta es cómo se relacionan los centros de llamadas de Estambul, los individuos y estructuras empresariales vinculados a Israel y las empresas registradas en el sur de Chipre bajo administración griega, junto con su infraestructura técnica.
Y, sobre todo, queda por determinar si estas entidades extraterritoriales desempeñaron algún papel operativo o financiero en el presunto fraude.



















