La tensión vuelve a crecer en Arabia Saudí. Un ataque contra el Aeropuerto Internacional Rey Fahd, en Dammam, una de las principales ciudades del país, dejó el miércoles dos muertos y al menos ocho heridos, en medio de una escalada militar de las milicias hutíes de Yemen.
La Autoridad General de Aviación Civil saudí (GACA) confirmó que los fallecidos eran un ciudadano saudí y otro de nacionalidad india, y que el resto de víctimas del ataque fueron trasladadas de inmediato al hospital con heridas de distinta gravedad.
La entidad también señaló que el aeropuerto reanudó sus operaciones y que el tráfico aéreo volvió a la normalidad. Mientras tanto, los organismos de seguridad continúan evaluando los daños y tomando medidas para proteger a pasajeros y trabajadores.
Hasta el momento, los hutíes no han reivindicado esta acción.
Horas antes, el Ministerio de Energía saudí había informado de otro ataque, esta vez contra una instalación de Aramco en el yacimiento petrolero de Shaybah, en la Provincia Oriental. Dos personas murieron y otras dos resultaron heridas por la caída de restos de un dron interceptado por las defensas aéreas.
En paralelo, la coalición encabezada por Riad anunció el miércoles que interceptó y destruyó cinco drones lanzados hacia el reino, algunos de ellos dirigidos contra la Provincia Oriental y la región de Medina.
En otro comunicado, el portavoz de la coalición, Turki Al-Maliki, informó a través de la red social X de la interceptación de cuatro drones sobre la Provincia Oriental, sin ofrecer más detalles.
El Aeropuerto Internacional Rey Fahd ya había sufrido un ataque el 11 de octubre, que obligó a realizar evaluaciones de daños e inspecciones de seguridad.

En las últimas semanas, los ataques hutíes contra la infraestructura petrolera y civil de Arabia Saudí alcanzaron una magnitud sin precedentes. La situación obligó a Riad a cerrar su principal aeropuerto y a posponer una importante conferencia de inversores.
Según un recuento de la agencia de noticias AFP basado en cifras oficiales, 22 personas murieron este mes en ataques contra aeropuertos saudíes.
A esto se suma el bloqueo marítimo impuesto por los hutíes en el mar Rojo, que amenaza los envíos de petróleo del reino, el mayor exportador de crudo del mundo.
La nueva escalada del conflicto en Yemen suma otro foco de tensión a Oriente Medio, en medio de las crisis regionales desatadas tras los ataques militares de Estados Unidos e Israel contra Irán en febrero pasado.
El conflicto yemení comenzó en 2014, cuando los hutíes tomaron la capital, Saná, y gran parte del norte del país. Al año siguiente, una coalición encabezada por Arabia Saudí inició una intervención militar que dio paso a años de enfrentamientos, hasta que en 2022 se alcanzó una tregua mediada por la ONU que permitió reducir las hostilidades, aunque no puso fin al conflicto.
Sin embargo, las hostilidades volvieron a intensificarse desde julio entre los hutíes y las fuerzas gubernamentales yemeníes.
Tras ataques, México recomienda evitar viajes a Arabia Saudí
La escalada de ataques también ha llevado a otros países a adoptar medidas de precaución. La Embajada de México en Arabia Saudí reiteró este miércoles su recomendación a los ciudadanos mexicanos de "evitar viajes no esenciales" al país, ante los nuevos ataques contra instalaciones energéticas y otros objetivos estratégicos.
En un comunicado, la representación diplomática explicó que "debido a los nuevos ataques a instalaciones energéticas" de Arabia Saudí y "a otros objetivos estratégicos en el país", reiteraba su recomendación de evitar los viajes no esenciales.
Además, pidió a los mexicanos que residen en el país o se encuentran de paso mantenerse alerta, limitar sus desplazamientos, confirmar sus vuelos y seguros de viaje, seguir las indicaciones de las autoridades locales y evitar compartir imágenes del conflicto.
Por su parte, Washington ordenó la salida de Arabia Saudí de los empleados del gobierno estadounidense que no desempeñan funciones de emergencia y de sus familiares.

Sin embargo, el Departamento de Estado de EE.UU. rechazó las informaciones que señalaban que la medida también afectaría a otras embajadas estadounidenses en los países del Golfo.




"Esto es inexacto", afirmó el portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, en la red social X, añadiendo que se emitió “una orden de salida únicamente para los empleados del Gobierno estadounidense que no desempeñan funciones de emergencia y sus familiares en Arabia Saudí".
Ataque a un aeropuerto de Yemen
Mientras los ataques causan repercusión en Arabia Saudí, los hutíes reforzaban el asedio a la ciudad de Taiz, en Yemen, desde las zonas elevadas que la rodean por el norte, el oeste y el este, tras avanzar en algunas áreas rurales de la provincia.
Además, las autoridades del Gobierno de Yemen reconocido internacionalmente denunciaron que los hutíes atacaron este jueves por la madrugada cuatro veces en pocas horas el Aeropuerto Internacional de Al-Rayyan, ubicado en Mukalla, capital de la provincia de Hadramut. Se trata de uno de los aeropuertos civiles más importantes del país, que presta servicio a millones de personas de Hadramut y otras provincias.
El portavoz del Ejército de Yemen, Majed Al-Nuzaili, afirmó que "atacar los aeropuertos tiene como objetivo imponer un bloqueo al pueblo yemení", según un comunicado difundido por un sitio web vinculado al Ministerio de Defensa.
Al-Rayyan es uno de los aeropuertos civiles más importantes de Yemen y presta servicio a millones de personas.
Ya el miércoles, medios yemeníes habían informado de un ataque contra las instalaciones con tres drones. El canal estatal Hadramout TV señaló que los ataques tuvieron como objetivo la pista de aterrizaje y las instalaciones eléctricas del aeropuerto.
Por otra parte, los hutíes reivindicaron un ataque con un misil balístico contra Adén, en el sur del país.
260.000 personas desplazadas en Yemen
Los enfrentamientos en Yemen también golpean a la población civil de forma descomunal: unas 260.000 personas se vieron obligadas a abandonar sus hogares desde principios de agosto, según la ONU.
En un informe publicado la noche del miércoles, la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA) señaló que cerca de la mitad buscó refugio en la provincia de Taiz.
Por su parte, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) verificó 251 víctimas civiles, entre ellas 57 muertos y 194 heridos. Según OCHA, la mitad de las personas fallecidas eran niños.
"Pese a las condiciones extremadamente difíciles", las organizaciones humanitarias lograron asistir a más de 174.000 desplazados desde agosto, lo que representa "casi seis de cada 10 hogares desplazados".
La situación es especialmente grave en Taiz, donde los hutíes reforzaron el asedio desde las zonas elevadas que rodean la ciudad por el norte, el oeste y el este, tras avanzar en algunas áreas rurales de la provincia.
En un comunicado, la Oficina de Asuntos del Bloqueo de Taiz advirtió que una "catástrofe inminente amenaza la vida de los niños y recién nacidos en los hospitales de la ciudad de Taiz debido al bloqueo impuesto a la ciudad” por los hutíes.
La institución explicó que la falta de combustible, medicamentos e insumos médicos amenaza el funcionamiento de las incubadoras y otros servicios esenciales para salvar vidas. Las dificultades para hacer llegar suministros también exponen a los pacientes más pequeños a graves riesgos.
Ante este escenario, el alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, expresó este martes su preocupación por el cerco y pidió a los hutíes que permitan la entrada inmediata de ayuda humanitaria "para evitar una catástrofe".
"El cierre por parte de los hutíes de la única ruta de abastecimiento que conecta Taiz con Adén está poniendo a la población civil en grave peligro, bloqueando la ayuda humanitaria e interrumpiendo el suministro de productos esenciales", advirtió.
Türk también alertó que el bloqueo dejó a numerosas personas sin alimentos ni otros artículos de primera necesidad. Por eso, insistió en la urgencia de permitir el acceso humanitario a la ciudad, donde se refugiaron 120.000 desplazados que huyeron de los enfrentamientos en otras zonas de Yemen.
A su vez, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) advirtió este martes que el cierre del corredor entre Taiz y Adén, entre otros factores, pone en peligro el suministro de agua de tres millones de personas en Yemen, más de la mitad de ellas niños.



















