En el marco de una investigación llevada a cabo por la Fiscalía General de Ankara, se puso en marcha un operativo contra una presunta organización criminal con fines de lucro, entre cuyos integrantes figuraría Alihan Kuris.
Como parte de la investigación, se dictaron órdenes de detención contra 49 sospechosos, entre ellos los presuntos líderes de la organización, y se detuvo a 30 de ellos. El operativo, con centro de mando en Ankara, se llevó a cabo en 17 provincias, con medidas de registro e incautación en un total de 123 direcciones, según informaron autoridades de seguridad turcas.
De los 123 sitios registrados, 43 eran domicilios y los 80 restantes correspondían a instalaciones de 33 empresas.
La investigación se centra en la estructura económica
La investigación no se centró en ningún ámbito de actividad social o religiosa, sino en determinar si la estructura en cuestión opera como una organización criminal jerárquica orientada al beneficio económico.
El expediente se tramita en el marco de delitos financieros organizados. Entre las acusaciones contra los sospechosos figuran corrupción, blanqueo de capitales, la generación de movimientos de efectivo inusuales a través de empresas de alto capital, e irregularidades relacionadas con un volumen comercial de miles de millones de liras turcas.
Amplían la investigación financiera
Como parte de la investigación, también se están examinando los análisis financieros elaborados por la Junta de Investigación de Delitos Financieros (MASAK, por sus siglas en turco).
Según las acusaciones que constan en el expediente, se investigan indicios de que fondos por un valor superior a 100.000 millones de liras habrían sido transferidos al extranjero a través de determinadas personas y empresas presuntamente vinculadas a la organización.
La posible relación entre tales transferencias de fondos y los ingresos procedentes de actividades delictivas quedará determinada una vez finalicen los exámenes financieros y judiciales.
Asimismo, se están examinando las transferencias de fondos procedentes del extranjero y también investigando denuncias sobre la existencia de movimientos vinculados a Israel dentro del flujo de dinero.
Medidas sobre empresas y bienes
Con el fin de preservar los ingresos considerados producto de actividades delictivas y evitar un posible perjuicio a los fondos públicos, se ordenaron incautaciones y otras medidas cautelares sobre determinadas empresas y bienes.
Se prevé que el alcance de estas medidas quede definido una vez concluidos las investigaciones financieras.
El servicio religioso no es objetivo de la investigación
Por otra parte, en el marco de la investigación no se ha llevado a cabo ninguna actuación contra asociaciones ni contra estructuras dedicadas a actividades de servicio religioso.
La operación, con centro en Ankara, continúa con el objetivo de detener a los sospechosos y reunir pruebas financieras.
Se espera que el alcance completo de la investigación quede definido tras el análisis de los informes del MASAK, los registros empresariales, los movimientos bancarios y otras pruebas judiciales.






















