El acuerdo entre Estados Unidos e Irán para establecer una línea directa de comunicación con el objetivo de evitar incidentes y malentendidos marca un nuevo avance en el marco de las negociaciones mediadas, en un contexto de pausa temporal de las conversaciones técnicas que, según Islamabad, se reanudarán la próxima semana.
Washington y Teherán han acordado establecer una línea de comunicación directa para evitar incidentes y malentendidos, según informó este miércoles el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Pakistán, Tahir Andrabi.
El funcionario señaló que el comunicado conjunto emitido por los países mediadores, Pakistán y Qatar, incluye tanto la creación de esta línea de comunicación como una célula de desconflicto.
“A medida que avanzamos en el proceso de paz, estas medidas guiarán las negociaciones”, declaró Andrabi a la prensa en Islamabad.
Asimismo, añadió que cinco puntos fueron acordados por Estados Unidos e Irán.
“El primero es el establecimiento de un comité de alto nivel para la supervisión política de la mediación. Los principales negociadores informarán regularmente a este comité y liderarán grupos de trabajo centrados en cuestiones nucleares, sanciones y mecanismos de supervisión y resolución de disputas para la implementación efectiva del memorando de entendimiento de Islamabad”, explicó.
“El segundo punto es una hoja de ruta hacia un acuerdo de paz final en un plazo de 60 días. El tercero es la creación de una línea de comunicación entre las partes para evitar incidentes y malentendidos, con el objetivo de garantizar el paso seguro de buques comerciales a través del estrecho de Ormuz”, añadió.
El documento también contempla la creación de una célula de desconflicto en la que participarán Estados Unidos, Irán, el gobierno libanés y los mediadores, según detalló Andrabi.
El comunicado fue difundido tras conversaciones directas entre el vicepresidente estadounidense, JD Vance, y el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf, celebradas en Suiza durante el fin de semana. Pakistán y Qatar actuaron como mediadores y posteriormente publicaron un comunicado sobre el periodo de 60 días de negociaciones técnicas.
En este contexto, Andrabi confirmó que las conversaciones técnicas entre Estados Unidos e Irán se reanudarán la próxima semana, tras una breve pausa calificada de “temporal”.

Disputa por los fondos liberados y alivio de sanciones
En paralelo a las conversaciones, persisten discrepancias sobre la interpretación de los compromisos económicos incluidos en el marco negociador. El gobernador del Banco Central de Irán, Abdolnaser Hemmati, rechazó que Teherán esté obligado a destinar los fondos recientemente descongelados a la compra de productos estadounidenses.
Hemmati afirmó que los recursos liberados —estimados en unos 12.000 millones de dólares— están destinados a la importación de bienes esenciales como alimentos y medicamentos, pero negó que exista cualquier cláusula que obligue a adquirir productos de Estados Unidos.
El presidente estadounidense, Donald Trump, había asegurado previamente que esos fondos se utilizarían exclusivamente para la compra de alimentos y suministros médicos de origen estadounidense. Sin embargo, el responsable iraní lo desmintió: “No existe tal requisito en los memorandos firmados durante las negociaciones. No hay obligación de comprar a Estados Unidos”.
Según Hemmati, estos recursos permitirán cubrir importaciones esenciales, mientras que Irán podría reasignar otros fondos propios a distintos fines. En ese sentido, recordó que el país gasta habitualmente entre 10.000 y 15.000 millones de dólares al año en bienes básicos, y señaló que no habría inconveniente en adquirir productos estadounidenses como maíz, trigo o soja si cumplen con condiciones de precio y calidad.
“Si estos fondos liberados se usan para esas importaciones, entonces los recursos que de otro modo habríamos destinado pueden utilizarse en otros ámbitos o mantenerse como reservas”, afirmó.
El jefe del banco central también se refirió a la interpretación iraní de las disposiciones sobre alivio de sanciones vinculadas al acuerdo con Washington. Según explicó, Teherán espera poder exportar petróleo y productos petroquímicos durante el periodo de negociación de 60 días sin restricciones en el transporte, los puertos o las transacciones financieras.
Estas diferencias reflejan interpretaciones divergentes del acuerdo entre Washington y Teherán, incluso mientras ambas partes avanzan en medidas destinadas a reducir tensiones y facilitar una actividad económica limitada.
Trump critica al Senado por la votación sobre poderes de guerra
En Washington, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, criticó duramente al Senado tras la aprobación de una resolución no vinculante que busca limitar su margen de acción militar respecto a Irán.
La Cámara Alta del Senado de los Estados Unidos aprobó la medida por 50 votos contra 48, en una votación que contó con el apoyo de varios senadores republicanos junto a la oposición demócrata. La resolución pide que se ponga fin a las hostilidades con Irán salvo autorización explícita del Congreso.
Trump calificó la iniciativa de “mal sincronizada e irrelevante” y acusó a los legisladores de debilitar la posición estadounidense en un momento de alta tensión. “Tengo a Irán contra las cuerdas… y el Senado decide realizar una votación que solo ayuda a nuestro adversario”, escribió en su red social.
El presidente también arremetió contra varios senadores de su propio partido que apoyaron la medida, mientras insistió en que su administración continuará gestionando el conflicto “de una forma u otra”.
La votación se produjo poco después de que la Casa Blanca anunciara un entendimiento provisional con Irán destinado a frenar las hostilidades mientras avanzan las negociaciones. Aunque el impacto práctico de la resolución es limitado, su aprobación refleja el creciente debate en Washington sobre los límites del poder ejecutivo en materia de política exterior.





















