En medio del endurecimiento de la presión de Washington sobre La Habana, la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA, por sus siglas en inglés) creó en secreto un grupo de trabajo dedicado exclusivamente a Cuba, según informó este miércoles el diario The New York Times. ¿El objetivo? Expandir las operaciones de inteligencia que apunten a la isla, detalla la publicación.
Citando a personas con información sobre el grupo encubierto, el reporte señala que la nueva unidad le permitirá a la agencia destinar con mayor rapidez recursos financieros, humanos y tecnológicos a las operaciones dirigidas contra Cuba, como parte de la estrategia del presidente de EE.UU., Donald Trump, para promover cambios económicos, políticos y de liderazgo en La Habana.
En este sentido, el periódico señala que el grupo ya comenzó a incorporar oficiales de operaciones, analistas de inteligencia, especialistas en ciberseguridad y agentes dedicados a operaciones secretas de influencia. Y hay más: la publicación agrega que este despliegue forma parte de lo que podría convertirse en una "campaña encubierta prolongada" contra Cuba, uno de los objetivos que Washington considera más difíciles para sus servicios de inteligencia.
La meta inmediata, añade el diario, es mejorar la capacidad de las agencias de EE.UU. para comprender la situación sobre el terreno dentro de la isla.
Ahora bien, la finalidad principal del grupo sería generar "fisuras" dentro de la élite política cubana con la esperanza de propiciar el relevo de funcionarios considerados contrarios a los intereses de Washington por dirigentes “más dispuestos” a aceptar las exigencias del Gobierno de Trump.
La publicación cita al viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Carlos Fernández de Cossío, quien afirmó que las operaciones de la CIA "no son ninguna sorpresa". En ese sentido, el funcionarios recordó que la isla "ha sido durante mucho tiempo objetivo de los esfuerzos de espionaje, subversión y desestabilización de la CIA, incluido el terrorismo".
El funcionario añadió que "el Departamento de Estado tiene además la audacia de presentar a Cuba como una amenaza por ejercer su derecho a la legítima defensa".
Sin embargo, consultada por The New York Times, la CIA declinó hacer comentarios.
La presión del Gobierno de Trump
Durante su segundo mandato, Trump ha impulsado una estrategia de presión "multifacética" contra Cuba. Según el diario, la isla figura entre las prioridades de recopilación de inteligencia de Washington dentro del denominado Marco Nacional de Prioridades de Inteligencia, un documento estratégico que sitúa a Cuba junto a países como China, Irán y Rusia.
En esa línea, el diario sostiene que otras agencias de inteligencia estadounidenses también reforzaron su participación en estas operaciones. Entre ellas, menciona el redireccionamiento de satélites de vigilancia hacia Cuba para recopilar información que, según la publicación, permitiría al Ejército de EE.UU. actualizar sus opciones ante un eventual escenario de acción militar, además de mejorar el conocimiento sobre las capacidades de las Fuerzas Armadas cubanas.
Los soldados cubanos caídos en la operación contra Venezuela
La campaña de presión comenzó con los esfuerzos de Washington por interrumpir el suministro de petróleo de Caracas hacia La Habana, una de las principales fuentes de energía de la isla. Esa estrategia se intensificó tras la captura del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, durante la operación militar estadounidense del pasado 3 de enero. Una acción en la que murieron soldados cubanos desplegados en territorio venezolano.
A mediados de enero, Cuba rindió honores militares y celebró funerales oficiales para los 32 soldados y miembros de los cuerpos de seguridad que protegían a Maduro, y que perdieron la vida en el operativo del Pentágono.
Durante meses, Estados Unidos también mantuvo un bloqueo sobre los puertos cubanos, privando al país de importaciones de combustible. Esa medida desencadenó una grave crisis energética, marcada por prolongados cortes de electricidad y fuertes alteraciones en la vida cotidiana de la población.
La Guerra Fría
Cuba es un Estado de partido único que mantiene estrechos vínculos con China y Rusia, según TRT World. Las relaciones entre Washington y La Habana permanecieron marcadas por la confrontación durante la Guerra Fría, cuando la isla se convirtió en uno de los principales aliados de la entonces Unión Soviética, situada a apenas 90 kilómetros de las costas estadounidenses.
Según The New York Times, la CIA desempeñó históricamente un papel "multifacético" en Cuba, combinando operaciones encubiertas contra el liderazgo en La Habana con labores de intermediación en determinados momentos de la relación entre EE.UU. y la isla.
En 1960, la agencia creó otro grupo especial con el objetivo de entrenar y equipar a cubanos opuestos al Gobierno de Fidel Castro. Aquella operación desembocó en la fallida invasión de Bahía de Cochinos, el 17 de abril de 1961, un intento respaldado por Estados Unidos para derrocar a Castro, según el diario español El País. Cerca de 1.500 exiliados cubanos entrenados por la CIA desembarcaron en Playa Girón, en la costa sur de la provincia de Matanzas.
Sin embargo, la ofensiva fracasó en menos de 72 horas, con más de un centenar de muertos y alrededor de 1.100 detenidos: lejos de debilitar al régimen cubano, la derrota intensificó la hostilidad entre Cuba y Estados Unidos y aceleró el acercamiento de Castro a la Unión Soviética, situando a la isla en el centro de las tensiones de la Guerra Fría, de acuerdo con el diario español.
No obstante, en esta ocasión, según The New York, la nueva unidad no está autorizada a llevar a cabo operaciones letales, aunque advierte que, por la propia naturaleza de un grupo de trabajo de la CIA, las facultades bajo las que opera pueden ser modificadas en cualquier momento por decisión del presidente de Estados Unidos.
Durante la Guerra Fría, la CIA mantuvo una pequeña estación de inteligencia en la embajada estadounidense en La Habana. Sin embargo, la intensa vigilancia ejercida por los servicios de seguridad cubanos dificultó considerablemente el reclutamiento de nuevos informantes para la agencia.
Tras la llegada al poder de Fidel Castro, la familia Castro gobernó Cuba de forma directa durante casi seis décadas, informa TRT World. Su hermano, Raúl Castro, asumió la presidencia tras su retirada y dejó el cargo en 2018. Aunque Miguel Díaz-Canel encabeza el Gobierno de Cuba desde ese mismo año, el medio internacional señala que la familia Castro sigue ejerciendo una influencia considerable en los asuntos políticos del país.

















