“Malvinas es para nosotros una causa nacional”. Con estas palabras, el presidente de Argentina, Javier Milei, llevó este miércoles el histórico reclamo de soberanía sobre el archipiélago ante la Asamblea General de las Naciones Unidas. No es la primera vez que Buenos Aires plantea esta disputa ante el organismo, pero esta vez el reclamo cobró especial fuerza en medio de una creciente tensión diplomática con Inglaterra por la explotación de recursos petroleros en las islas.
En un discurso marcado por las críticas a la inacción de la ONU, Milei elevó la presión sobre Londres y advirtió que Argentina no esperará una respuesta internacional para actuar. Sus declaraciones llegaron apenas un día después de que Buenos Aires presentara una protesta diplomática por la extensión de las licencias petroleras británicas en el archipiélago.
“Es una causa nacional, pero también es una prueba de la distancia que puede existir entre las palabras de las instituciones y la realidad sobre la que pretenden actuar”, afirmó el presidente argentino en su discurso.
El mandatario calificó de “inútil” a las Naciones Unidas, cuestionando que una organización creada para defender la soberanía de sus Estados miembros, no haya logrado hacer cumplir sus propias resoluciones sobre las Malvinas, bajo control británico desde 1833.
En particular, citó la Resolución 31/49 de la Asamblea General, que insta a Argentina y al Reino Unido a abstenerse de adoptar decisiones unilaterales que modifiquen la situación del archipiélago mientras permanezca sin resolver la disputa de soberanía.
“Quienes siguen las reglas no tienen recompensa alguna por hacerlo mientras que los que incumplen no reciben la menor represalia”, sostuvo Milei.

Y añadió: “Por eso Malvinas no es solamente una cuestión entre la Argentina y el Reino Unido, también plantea una pregunta acerca de la capacidad de esta organización para hacer valer sus propias resoluciones”.
Milei, además, advirtió que su gobierno avanzará con medidas contra las empresas que exploten recursos naturales en el archipiélago sin autorización argentina.
“La posición de Argentina está tomada. Vengo a decirles que la Argentina no se va a sentar a esperar a que la ONU y la comunidad internacional estén a la altura de su propio mandato. Va a tomar cartas en el asunto”, afirmó, aunque luego aclaró que el camino, más allá de las sanciones y denuncias, es pacífico.
En ese sentido, enumeró las medidas que Buenos Aires ya comenzó a adoptar frente a las actividades británicas en el Atlántico Sur: la presentación de notas diplomáticas de protesta, el recurso a las herramientas jurídicas disponibles y el envío al Congreso de un proyecto de ley de defensa de la soberanía nacional.
Sea Lion, el proyecto petrolero que agrava la disputa
Uno de los principales puntos del discurso fue el proyecto petrolero Sea Lion, impulsado mediante licencias británicas, en aguas cercanas a las Malvinas. Milei denunció que Londres continúa autorizando actividades de explotación de recursos naturales sin el consentimiento de Argentina, pese a las resoluciones internacionales que instan a ambas partes a abstenerse de adoptar decisiones unilaterales mientras persista la disputa de soberanía.

El mandatario calificó estas operaciones de ilícitas y sostuvo que contravienen el derecho internacional, incluida la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar.
“No seremos indiferentes frente a quienes exploten recursos bajo ocupación ilegítima e ilegal”, advirtió.
Sus declaraciones llegan después de que, el domingo, el gobierno de las Malvinas, con el respaldo del Reino Unido, extendiera por cinco años todas las licencias petroleras del archipiélago, una decisión que provocó una nueva protesta diplomática de Argentina.
El martes, por instrucciones del ministro de Relaciones Exteriores, Pablo Quirno, el gobierno argentino presentó una protesta formal ante la Embajada británica en Buenos Aires para rechazar lo que calificó como una extensión “ilegítima” de las licencias de hidrocarburos. La protesta también cuestionó la autorización para que Navitas Petroleum Atlantic Limited, filial de la compañía israelí Navitas Petroleum, adquiriera una participación del 65% en el área de licencia PL001.
Londres reafirma su posición ante la ONU
El discurso de Milei se produjo un día después de que el Reino Unido reafirmara su posición sobre las Malvinas.
Primero, el martes por la mañana, el primer ministro de Reino Unido, Andy Burnham, se reunió con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, al margen de la Asamblea General. Tras el encuentro, confirmó que ambos habían hablado sobre las Malvinas, aunque evitó ofrecer detalles de la conversación.
“La posición clara es: estaremos firmes frente a cualquier amenaza. Defenderemos el derecho de los habitantes de las Falklands (Malvinas) a su autodeterminación y de permanecer británicos”, declaró a los periodistas.
Burnham también explicó que había querido transmitir directamente a Trump la posición de Londres sobre el archipiélago.

“Quise que el presidente Trump conociera directamente de mí cuál es la posición británica y él entendió qué le estaba diciendo”, afirmó.
Horas después, durante su intervención ante la Asamblea General, el mandatario británico volvió a referirse a las islas, un asunto que los líderes del Reino Unido no suelen abordar en este foro.
Gran Bretaña se mantendrá “firme contra cualquier amenaza al orden de la ley”, aseguró.
La cuestión Malvinas volvió al centro de la agenda a principios de septiembre, después de que Trump abriera la puerta a revisar la posición de Washington sobre la disputa de soberanía. Milei interpretó esas declaraciones como una señal favorable y, durante una cadena nacional, afirmó que “los vientos de cambio están soplando en el mundo”, al anunciar nuevas medidas contra las empresas que exploten recursos en las islas sin autorización argentina. Sin embargo, las palabras de Trump no implicaron un cambio formal en la política estadounidense.
























