La Cámara de Representantes de Libia, establecida en el este del país, aprobó este martes un histórico acuerdo de límites marítimos firmado con Türkiye en 2019, lo que representa un importante avance diplomático que podría reconfigurar las alianzas políticas y las disputas marítimas en el Mediterráneo oriental.
La decisión resulta particularmente importante porque proviene de un Parlamento unicameral estrechamente asociado al bando político en el este del comandante libio Khalifa Haftar, cuyas fuerzas lucharon contra el gobierno reconocido internacionalmente en Trípoli, que originalmente firmó el acuerdo con Ankara.
El Parlamento, que se compone en su totalidad de la Cámara de Representantes, además revocó la decisión de 2020 que rompió las relaciones políticas con Türkiye, según un comunicado.
Debe destacarse que la medida representa un avance potencialmente importante para Ankara, que durante los últimos años ha ampliado su compromiso diplomático con el este de Libia, al tiempo que mantenía su alianza estratégica de larga data con las autoridades en Trípoli.
Türkiye elogia la aprobación
Justamente, a través de su Ministerio de Relaciones Exteriores, Türkiye celebró la decisión de la Cámara de Representantes de Libia “relativa al memorando de entendimiento sobre la delimitación de las zonas de jurisdicción marítima” entre ambos países, “que está en vigor desde 2019”. El ministerio, además, afirmó que el memorando, basado en los principios del derecho internacional y la equidad, salvaguarda los derechos e intereses mutuos de ambos países y fortalece aún más la cooperación.
En paralelo, el jefe de la Organización Nacional de Inteligencia de Türkiye (MIT), Ibrahim Kalin, se reunió este martes con el primer ministro libio, Abdulhamid Dbeibeh, en Trípoli para abordar los esfuerzos por unificar las administraciones y fuerzas militares rivales del este y el oeste del país, según informaron fuentes de seguridad turcas.
Las conversaciones se centraron en mantener la paz, promover la reconciliación política y militar, así como en agrupar a las instituciones divididas de Libia bajo una autoridad conjunta, preservando al mismo tiempo la integridad territorial del país.

Kalin reafirmó la disposición de Türkiye a apoyar los esfuerzos para superar las divisiones entre las regiones este y oeste de Libia, e hizo hincapié en que todas las partes deben priorizar el futuro del país y contribuir a la unidad nacional.
Ahora bien, más allá de las relaciones bilaterales, la aprobación del Parlamento de Libia tiene un impacto en las disputas marítimas de larga data que involucran a Türkiye, Grecia y Egipto, así como para la futura exploración energética en el Mediterráneo.
¿Qué es exactamente el acuerdo marítimo Türkiye-Libia de 2019?
El 27 de noviembre de 2019, Türkiye y el entonces Gobierno de Acuerdo Nacional de Libia (GNA, por sus siglas en inglés), reconocido internacionalmente y liderado por Fayez al-Sarraj, firmaron un memorando de entendimiento que delimitaba sus respectivas áreas de jurisdicción marítima en el Mediterráneo.
El acuerdo estableció una frontera marítima entre los dos países, basada en la interpretación de Ankara sobre derecho marítimo internacional, que incluyó el principio de delimitación equitativa y la relación geográfica entre sus costas.
Türkiye sostiene que su extensa costa en el Mediterráneo le otorga el derecho sobre áreas de jurisdicción marítima que no deberían verse restringidas desproporcionadamente por las islas griegas situadas cerca de la costa del país.
Grecia disputa esa interpretación, argumentando que sus islas –incluidas Creta y Rodas– generan derechos marítimos que el acuerdo entre Türkiye y Libia no respeta.
El acuerdo entró en vigor en diciembre de 2019 y posteriormente fue registrado ante las Naciones Unidas.
La cobertura de la agencia de noticias Anadolu sobre el primer aniversario del acuerdo, en noviembre de 2020, destacó su importancia estratégica para Ankara, que considera el memorando de entendimiento como un medio para proteger sus derechos marítimos y contrarrestar los intentos de excluir a Türkiye de los acuerdos energéticos regionales.
Para Libia, el acuerdo también establece reivindicaciones marítimas que difieren significativamente de las presentadas por Grecia, específicamente en aguas al sur de Creta.
¿Por qué es tan significativa la aprobación del Parlamento establecido en el este de Libia?
Su importancia radica principalmente en la larga división política de Libia.
Desde el colapso del Gobierno de Muammar Gaddafi en 2011, Libia ha atravesado sucesivos conflictos, administraciones rivales y centros de autoridad política en competencia.
El país sigue dividido entre el Gobierno de Unidad Nacional (GNU, por sus siglas en inglés), reconocido por la ONU y con sede en Trípoli, y una administración establecida en el este, apoyada por las fuerzas de Haftar.
Türkiye respaldó militarmente al Gobierno de Trípoli durante la ofensiva de Haftar contra la capital entre 2019 y 2020, contribuyendo a evitar que fuera tomada.
La Cámara de Representantes, establecida en el este, se opuso al acuerdo marítimo y cuestionó la autoridad del Gobierno de Trípoli para concretarlo sin la aprobación parlamentaria.
Esta oposición se convirtió en un importante punto de controversia, lo que permitió a los críticos argumentar que el acuerdo carecía del necesario respaldo político interno en Libia.
Por lo tanto, la reciente decisión parlamentaria representa un giro sustancial.
Una institución que previamente cuestionó el acuerdo lo acaba de respaldar, eliminando potencialmente una de las objeciones más importantes dentro de Libia al memorando de 2019.
Sin embargo, la aprobación parlamentaria no resuelve automáticamente todos los asuntos relativos a la implementación del acuerdo ni sus consecuencias para terceros países.
¿Qué cambió entre Türkiye y el este de Libia?
La decisión del Parlamento se produce tras años de esfuerzos diplomáticos por parte de Türkiye para establecer relaciones de trabajo con las autoridades políticas y militares rivales de Libia.
Si bien Ankara ha mantenido estrechos lazos de seguridad, económicos y políticos con Trípoli, también buscó cada vez más un diálogo directo con el este de Libia.
El presidente de Türkiye, Recep Tayyip Erdogan, recibió al presidente de la Cámara de Representantes, Aguila Saleh, en reuniones durante 2022 y 2023, lo que contribuyó a establecer canales de diálogo.
El acercamiento cobró un mayor impulso en 2025.
En agosto de ese año, el jefe de inteligencia de Türkiye, Ibrahim Kalin, visitó Bengasi para conversar con Khalifa Haftar, un acontecimiento que ilustró el creciente compromiso diplomático entre Ankara y el este de Libia.

El Parlamento de Libia también creó un comité técnico para examinar el acuerdo marítimo de 2019, lo que generó expectativas de que su oposición de larga data pudiera ser reconsiderada.
Los contactos continuaron hasta 2026.
El pasado 23 de junio, Kalin se reunió en Bengasi con Saddam Haftar, subcomandante de las fuerzas del este de Libia, para abordar el mantenimiento de la paz, la unificación de las administraciones y fuerzas militares rivales de Libia y la ampliación de la cooperación bilateral.
Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores de Türkiye, Hakan Fidan, también se reunió con funcionarios del este de Libia, en un esfuerzo de Ankara por fortalecer los vínculos en medio de la división política.
Estos desarrollos sugieren que la relación de Türkiye con el este de Libia está evolucionando de la confrontación hacia una cooperación pragmática.
La reciente aprobación parlamentaria es una de las señales más claras hasta la fecha de este cambio.
¿Por qué esta decisión es relevante para Grecia y el Mediterráneo oriental?
El acuerdo con Libia ha sido una fuente central de desacuerdo entre Türkiye y Grecia en relación con las fronteras marítimas, los recursos energéticos marinos y los derechos de las islas según el derecho internacional.
Atenas argumenta que el memorando de 2019 ignora los derechos marítimos generados por las islas griegas, en particular Creta, y repetidamente ha calificado el acuerdo como inválido.
Ankara rechaza estas objeciones, sosteniendo que la delimitación marítima debe tener en cuenta la geografía costera, la proporcionalidad y los principios de equidad, en lugar de otorgar a las islas un efecto automático e ilimitado en la determinación de fronteras.
En agosto de 2020, Grecia y Egipto firmaron un acuerdo de delimitación marítima independiente que incluye áreas que se superponen parcialmente con las reivindicaciones presentadas por Türkiye y Libia.
Los acuerdos contrapuestos han contribuido a las tensiones diplomáticas y a la incertidumbre en torno a las actividades de exploración marítima.
La reciente aprobación del Parlamento libio podría complicar los esfuerzos de Grecia para impugnar el memorando de 2019, al debilitar sus argumentos basados en la falta de apoyo de las instituciones del este de Libia.
Y Atenas se esforzó activamente por evitar tal desenlace.
En julio de 2025, el ministro de Relaciones Exteriores de Grecia, George Gerapetritis, se reunió con funcionarios en Bengasi y Trípoli, intensificando la labor diplomática de Atenas en la disputa marítima.
En septiembre de ese mismo año, Grecia reiteró su postura de que el memorando era inválido durante las conversaciones con funcionarios libios.
El desacuerdo continuó en diciembre de 2025, cuando el presidente del Parlamento griego, Nikitas Kaklamanis, pidió la cancelación del acuerdo durante las conversaciones con su homólogo libio, Aguila Saleh.
El Parlamento libio respondió condenando la demanda como una injerencia en los asuntos soberanos del país.
¿Podría el acuerdo acelerar la exploración de petróleo y gas?
La decisión también podría fortalecer el entorno político para expandir la cooperación energética entre Türkiye y Libia.
Ambos países ya han dado pasos hacia la exploración en alta mar.
En junio de 2025, la estatal Corporación Turca de Petróleo (TPAO) y la Corporación Nacional de Petróleo de Libia (NOC) firmaron un memorando que abarca estudios geológicos y geofísicos en cuatro áreas marinas.

Las conversaciones también incluyeron la realización de un estudio sísmico bidimensional que incluye aproximadamente 10.000 kilómetros.
La cooperación avanzó aún más en febrero de 2026, cuando la TPAO aseguró participaciones en dos bloques de exploración durante la primera ronda de licencias de petróleo y gas de Libia en 17 años.
La empresa turca se adjudicó el bloque terrestre C3 junto con la española Repsol, mientras que el bloque marino O7 fue adjudicado a un consorcio integrado por TPAO, Repsol y la húngara MOL.
Estos avances demuestran que la cooperación energética ha trascendido las declaraciones diplomáticas para terminar convirtiéndose en oportunidades comerciales concretas.
La aprobación parlamentaria del acuerdo marítimo podría reducir la incertidumbre política en torno a futuros proyectos conjuntos, si bien la exploración y la perforación seguirían determinadas por decisiones independientes sobre licencias, inversiones y operaciones.
¿Qué significa esta decisión para Egipto?
Egipto es otro actor importante en la ecuación del Mediterráneo oriental.
Tradicionalmente, El Cairo ha mantenido estrechas relaciones con el liderazgo político y militar del este de Libia, y ha apoyado a Haftar durante diversas etapas del conflicto en el país.
Egipto también firmó el acuerdo de delimitación marítima de 2020 con Grecia, convirtiéndose así en una parte clave en diversos acuerdos marítimos de la región.
El respaldo del este de Libia al acuerdo con Türkiye introduce, por lo tanto, un nuevo factor en los cálculos regionales de El Cairo.
Sin embargo, la decisión no implica necesariamente una ruptura entre el este de Libia y Egipto.
En cambio, podría reflejar un enfoque cada vez más pragmático por parte de los actores políticos libios que buscan diversificar sus relaciones internacionales.
Las relaciones entre Ankara y El Cairo también han mejorado considerablemente tras años de rivalidad regional, lo que ha generado mayores oportunidades para el diálogo diplomático sobre Libia y los asuntos del Mediterráneo oriental.
¿Qué sucederá ahora?
La importancia inmediata de la decisión es política: una institución de Libia que anteriormente se oponía al acuerdo de 2019 con Türkiye ahora lo ha respaldado.
Los próximos pasos dependerán de la publicación e implementación formal de la decisión parlamentaria, las posiciones adoptadas por las autoridades libias rivales y la respuesta de otros países del Mediterráneo oriental.
Para Türkiye, este acontecimiento podría consolidar años de diálogo diplomático tanto con el oeste como con el este de Libia, al tiempo que fortalece el apoyo interno libio a un pilar fundamental de la política marítima de Ankara.
Para Libia podría brindar una nueva oportunidad de cooperación entre instituciones políticas rivales, aunque las profundas divisiones políticas y de seguridad del país persisten.
Para Grecia y Egipto crea un nuevo panorama diplomático sin eliminar los desacuerdos existentes sobre la jurisdicción marítima.
Casi siete años después de la firma del acuerdo, el respaldo del Parlamento libio, establecido en el este, subraya cómo la evolución de las relaciones políticas dentro del país puede influir en el equilibrio geopolítico general del Mediterráneo oriental.





















