Recep Tayyip Erdogan, presidente de Türkiye, describió la solidaridad entre las naciones túrquicas como una “necesidad estratégica” en medio de los conflictos globales, en la antesala de la XIII Cumbre de la Organización de Estados Túrquicos (OTS, por sus siglas en inglés), que este año reúne a sus líderes en Ankara.
“La política mundial está atravesando una profunda transformación. En un momento en que el sistema internacional lucha por establecer la justicia y la confianza, y las guerras y crisis afectan a vastas regiones geográficas, la solidaridad entre los Estados túrquicos se ha convertido en una necesidad estratégica”, declaró el mandatario en un artículo que publicaron medios de comunicación de los países miembros y observadores de la organización.

En ese sentido, añadió que la unidad de los Estados túrquicos es “la expresión más contundente” de su historia compartida y de su determinación por forjar un futuro común”. Por eso afirmó que “no hay lugar para la división ni la discordia en el mundo túrquico”.
La cumbre, que se celebra bajo el lema “El Siglo Túrquico: unidad en Lengua, pensamiento y acción”, reforzará aún más ese compromiso compartido, declaró el mandatario.
Türkiye asumirá la presidencia de la organización, sucediendo a Azerbaiyán, una decisión que Erdogan describió como una responsabilidad histórica para impulsar objetivos comunes y fortalecer la capacidad institucional de la OTS.
Cooperación económica y de seguridad
La integración económica figura entre las principales prioridades de la organización, afirmó Erdogan, destacando el Corredor Medio Transcaspiano Este-Oeste como una gran oportunidad para expandir las conexiones comerciales y de transporte entre Asia y Europa.
“La geografía túrquica tiene el potencial de convertirse en uno de los principales centros de las redes globales de transporte y logística”, declaró.
Abogó por fortalecer las conexiones ferroviarias, portuarias, viales y aduaneras, así como por un uso más eficaz del Fondo de Inversión Túrquico, los recursos energéticos y el potencial de las energías renovables.
También instó a los Estados miembros a fortalecer la cooperación en producción, inversión, tecnología y comunicaciones.
Erdogan afirmó que la solidaridad debe extenderse también a la seguridad, con los Estados miembros aunando recursos para abordar el terrorismo, la delincuencia transfronteriza y las ciberamenazas.
Destacó la cooperación en la industria de defensa, incluyendo el intercambio de conocimientos especializados, el desarrollo de tecnologías nacionales y la expansión de la producción conjunta.
Patrimonio compartido
Erdogan describió el patrimonio cultural compartido como el fundamento de la unidad, citando figuras como Khoja Ahmed Yasawi, Ali Shir Nava'i, Nizami Ganjavi, Magtymguly Pyragy, Yunus Emre y Chinghiz Aitmatov.
Afirmó que el acuerdo sobre un alfabeto túrquico común era un paso histórico hacia el acercamiento cultural, y abogó por una cooperación más estrecha en educación, ciencia, edición y tecnologías digitales.
Asuntos regionales y derechos de los turcochipriotas
Respecto al Cáucaso del sur, Erdogan declaró que mantenerlo pacífico y estable ofrecerá "oportunidades significativas" para los países de la región y para todo el mundo turco.
Instó a los Estados túrquicos a redoblar sus esfuerzos para lograr una solución justa al conflicto palestino, solicitando contribuciones para brindar ayuda humanitaria a Gaza e impulsar la reconstrucción lo antes posible.
El presidente también reafirmó su apoyo a los turcochipriotas, declarando que Türkiye continuará defendiendo sus derechos e intereses y buscando el fin de su injusto aislamiento.
Abogó por ampliar las oportunidades que ofrece la condición de observador de la República Turca de Chipre del Norte en la OTS, y fortalecer sus relaciones con otros Estados túrquicos.
Asimismo, señaló que Türkiye espera que las renovadas tensiones con Irán se resuelvan mediante la diplomacia y no con las armas.
Erdogan afirmó que la organización puede contribuir a la estabilidad regional y global transformando la voluntad política compartida en logros duraderos.
“Creo sinceramente que el siglo XXI será el ‘Siglo del Mundo Túrquico’”, declaró, añadiendo que la cumbre de Ankara abrirá nuevos horizontes para la cooperación y fortalecerá la solidaridad entre los Estados miembros.






















