Cómo el rechazo de Assad a negociar con opositores afectó a Siria
El destino de Siria podría haber sido diferente si Bashar Al-Assad hubiera aceptado dialogar con los partidos de oposición antes de que estallaran los enfrentamientos a finales de noviembre.

La situación habría sido drásticamente diferente en Damasco si Assad hubiera aceptado una solución política. / Foto: AP.
Meses antes de que el régimen de Bashar Al-Assad colapsara tras una ofensiva relámpago de los grupos opositores, Türkiye había propuesto a Assad sentarse a negociar. Pero él se negó.
Impulsado por su cercanía con líderes de algunos países árabes vecinos a Siria y con la esperanza de que el eje Rusia-Irán lo respaldara, Assad tomó una decisión que tendría consecuencias desastrosas.
Ankara ha seguido de cerca los acontecimientos que ocurrieron durante los últimos diez años de guerra civil en Siria, ya que comparte frontera con el norte de este país. Millones de refugiados sirios viven actualmente en Türkiye, cuyos líderes entendieron las realidades cambiantes en el terreno.
En los últimos meses del debilitado régimen de Assad, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, intentó repetidamente establecer un diálogo político con Assad, instándolo a normalizar relaciones con los grupos opositores.
“Lo novedoso aquí, además del respaldo a una solución política, fue la inclusión directa del régimen de Assad en las propuestas de diálogo político”, explicó Ahmet Arda Sensoy, de la Fundación de Investigación de Türkiye (TAV).
Sin embargo, Assad rechazó esta oferta de diálogo, según confirmó el presidente Erdogan.
“No reconocieron el valor de la ayuda que Türkiye le ofreció”, dijo este lunes.
La situación en Damasco habría sido muy distinta si Assad hubiera aceptado una solución política.
Según Sensoy, la propuesta de Türkiye podría haber llevado a una transformación en la que la oposición se convirtiera en parte del proceso político, y que se realizaran elecciones libres y justas para definir el futuro del país”.
“Tal vez el régimen de Assad habría llegado a su fin, pero bajo otras condiciones también podría haber continuado el régimen del Baath”, agregó Sensoy en diálogo con TRT World.
Declive diplomático
Aunque la respuesta “racional” habría sido aceptar la ayuda de Ankara, la inacción de Assad dejó en evidencia la fragilidad política de su régimen, según Sensoy.
De la misma forma que las fuerzas opositoras dejaron expuesta la debilidad militar de Assad al llegar a Damasco en menos de dos semanas, su falta de respuesta a las propuestas de Türkiye reflejó un profundo fracaso en su capacidad diplomática.
Desde 2013, el régimen de Assad había perdido influencia, dependiendo militarmente de Rusia e Irán, mientras enfrentaba graves crisis económicas y demográficas. “Había perdido la flexibilidad y la capacidad diplomática para hacer un movimiento político de ese calibre", explicó el investigador del TAV.
Siria sufría profundos problemas persistentes: una economía devastada y la incapacidad de proveer recursos básicos como electricidad y petróleo, especialmente porque campos petroleros clave habían quedado bajo control de la organización terrorista PKK/YPG.
Esta convergencia de fracasos militares, económicos y diplomáticos ha dejado a Siria vulnerable a más inestabilidad. Uno de los desafíos más urgentes es la creciente amenaza del grupo terrorista PKK contra la integridad territorial de Siria.

Bashar Al-Assad sucedió a su padre después de su muerte en 2000, y continuó en el poder el Partido Baath. (Reuters)
Preservar la integridad territorial de Siria
Un pilar clave de la política de Türkiye hacia Siria, particularmente desde 2016, ha sido combatir al PKK/YPG, organización terrorista asentada al este del río Éufrates. Los terroristas del YPG reciben apoyo militar y material de Washington.
Ankara ha advertido repetidamente que este grupo, además de amenazar la seguridad nacional de Türkiye, tiene objetivos separatistas que ponen en peligro la integridad territorial de Siria.
Consultada por TRT World, la oficina de prensa de la Coalición Nacional Siria, que representa a las fuerzas opositoras, afirmó que el PKK y su filial siria, el YPG, siguen poniendo en riesgo la estabilidad y seguridad de Siria.
“Para lograr una paz duradera, es esencial erradicar las fuentes de todas las organizaciones terroristas, especialmente aquellas con intenciones separatistas como el PKK”, declaró la Coalición Nacional Siria, destacando la necesidad del constante apoyo de Türkiye.
Según Sensoy, a corto plazo, el enfoque principal de Ankara en Siria seguirá siendo su lucha contra el terrorismo, particularmente el PKK/YPG.
“Quizás con la nueva administración en Damasco, podría surgir un objetivo conjunto de contraterrorismo para eliminar la presencia del PKK/YPG en Siria”, añadió.
¿Una nueva Libia o una nueva Siria?
Más allá de la amenaza inmediata del PKK/YPG, Siria enfrenta desafíos más amplios para definir su identidad después de la guerra. ¿Podría este país, devastado por la guerra, verse envuelto en una situación similar a la de la fragmentada Libia? ¿O emergerá una nueva Siria unificada?
Tras la caída de Muammar Gaddafi, Libia se sumió en el caos mientras facciones rivales luchaban por el control de Trípoli y el acceso a los recursos del país. En este sentido, Sensoy advierte que la oposición fragmentada de Siria, así como sus estructuras tribales, presentan un riesgo similar.
El papel orientador de Türkiye y sus estrechos lazos con los grupos opositores desde 2016 podrían ser fundamentales para evitar ese escenario. “La guía de Ankara podría ser la mejor oportunidad para que Siria evite una situación de caos al estilo de Libia”, afirmó Sensoy.
El regreso a casa
El futuro de las relaciones entre Ankara y Damasco también dependerá del regreso digno y voluntario de millones de refugiados, un elemento clave de la política de Türkiye hacia Siria.
Con las fuerzas opositoras tomando el control de Damasco, Türkiye prevé una ola de refugiados que querrán regresar a Siria. Algunos ya han comenzado a hacerlo.
Muchos de ellos, algunos nacidos y criados en Türkiye, comparten lazos culturales y lingüísticos con el país que los recibió.
En este contexto, Sensoy anticipa que, bajo una nueva administración en Siria, esto podría facilitar esfuerzos frescos de integración entre Ankara y Damasco, además de estrechar relaciones “donde la vida económica y social estén entrelazadas”.
La Coalición Nacional Siria comparte esta visión de cooperación renovada. “Türkiye es un verdadero aliado del pueblo sirio y lo seguirá siendo mientras construimos la Nueva Siria”, afirma.
“Esperamos nuevos pasos por parte de Türkiye para garantizar la estabilidad y la paz en Siria en el próximo período, y agradecemos a Türkiye por su apoyo constante al pueblo sirio”, añade.